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Una visión acerca del surgimiento del predominio de las habilidades del hemisferio
cerebral derecho por sobre las del izquierdo.
Deberíamos estar verdaderamente sorprendidos por lo que está pasando… Y si no me crees, lee las
siguientes líneas.
En los últimos años se han generado una serie de cambios verdaderamente impresionantes, tanto de orden tecnológico
como de desarrollo personal y profesional. Estos cambios cambian de manera radical la manera en que debemos
plantearnos nuestro crecimiento y desarrollo personal y profesional…
Por mencionar sólo algunos ejemplos en el orden tecnológico, actualmente ya desaparecieron formatos de reproducción
de películas como VHS y Beta, sustituidos por los famosos DVD y ahora el BlueRay, así como el formato de
audiocassettes por el Disco Compacto (también ya de salida), y ni hablar de los dispositivos USB portátiles o de
los BlackBerry, Palm, iPhone o iPod Touch e iPad o las nuevas cámaras de Sony que toman la fotografía al
momento de sonreir. Increíble, ¿no? Estas tecnologías traen grandes adelantos que simplifican y facilitan, de
alguna manera, la vida de muchos usuarios.
Por otro lado, en lo que se refiere al ámbito de la biología, también se han realizado una serie de descubrimientos
acerca del funcionamiento de nuestro cerebro que asombrarían a más de uno, y esto es sólo el principio. Al respecto
podernos mencionar que a principio de las décadas de los 50 y 60, los científicos estimaban la capacidad utilizada
de nuestro cerebro en 50%; para los 70, este cálculo se situó en 10%; en los 80, y ante los nuevos descubrimientos
que se estaban sucediendo, dicho porcentaje se ubicó en 1%. Ahora, en estos momentos (primer década del siglo XXI),
la cifra es verdaderamente para sorprender, ya que se afirma que estamos utilizando apenas el 0.01% de nuestra
verdadera capacidad cerebral. Sinceramente no se que tan cierta sea esta cifra, pero lo que si me queda claro es
que estamos sub-utilizando nuestro potencial cerebral, ¿no lo crees tú así?
En esta época llena de cambios y donde nada permanece estático, la tecnología y el conocimiento humano se
desarrollan de manera constante. Se sabe que este último, hasta antes del fin del siglo XX, se venía duplicando
aproximadamente cada cuatro años y se estima que en estos momentos, de acuerdo con los científicos, dicho
conocimiento se está duplicando cada 20 meses y alrededor de 2010 (es decir, ahora mismo), podría estar
haciendolo cada 180 días.
A partir de hoy y en los próximos años la evolución tecnológica será aun mayor, más intensa y provocará cuantiosos
cambios en nuestra forma de vida, ya que no hay quien impida ese proceso de transformación. En este caso, lo mejor
que podemos hacer es adaptarnos y organizar esas transformaciones en nuestra estructura interna, en nuestra mente,
así como en nuestras relaciones empresariales con el mercado en el que estemos inmersos.
Las organizaciones más inteligentes cambiarán antes (muchas ya lo están haciendo), asegurándose así un lugar en el
futuro y serán ellas quienes liderarán el mercado (piensa nada más en Google o Apple). Naturalmente, las que no
cambien no lo tendrán garantizado.
Estas son algunas opciones que podemos desarrollar:
Renovarnos constantemente. Tanto en nuestra estructura empresarial como en nuestro
desarrollo personal, liderando nuestra organización, colaborando y aportando a la empresa en la cual prestamos
nuestros servicios, por medio de la actualización permanente. ¿Lo haces?
Introducir novedades en nuestra vida. No podemos continuar haciendo siempre lo mismo,
debemos buscar una evolución tanto personal, como profesional. ¿Que tal esos hábitos que sabes que debes erradicar?
¿Estás trabajando sobre ello?
Mejorar y crecer como seres humanos. Actualmente se están dando a conocer diversas
tecnologías que potencian nuestro cerebro y nuestra mente: Pensamiento Visual, Mapas mentales y Programación
Neurolingüística, por mencionar sólo algunas. Si aprovechamos en nuestro favor estas tecnologías del
desarrollo humano podremos continuar siendo líderes de nuestra propia vida y en consecuencia, de las organizaciones
de las cuales formamos parte.
Saber crear nuestro propio futuro. Hace muchos años, a fines de la década de los 50 del
siglo pasado, en una importante universidad estadounidense le preguntaron a los egresados de cierta generación si
tenían un plan de vida, es decir, si tenían definido lo que querían hacer con su vida y si esos propósitos o metas
los tenían por escrito. Sólo 3% contestó afirmativamente; 20 años después volvieron a encuestar a los mismos
egresados y la información que obtuvieron los investigadores fue sorprendente. Ese 3% por ciento
que sí había definido su plan de vida por
escritovalía, económicamente hablando, más que el 97 por ciento restante, pero no sólo eso, sino que
también gozaban de mejor salud y sobre todo, eran felices con lo que hacían. Muchis, incluso, eran
filántropos.
Estimado lector, te pregunto: ¿sabes cuál es tu misión en este planeta? ¿Tienes definido lo que quieres en la vida?
¿Tiene metas y objetivos por escrito? Si respondes afirmativamente, quiere decir que muy probablemente pertenezcas
a ese selecto grupo de personas que sí consiguen el éxito en la vida. Te felicito. En caso contrario, estás a
tiempo de hacer conciencia de su situación actual y actuar en consecuencia.
También ten presente que el éxito en el pasado no garantiza
el éxito en el futuro. No hay que dormirnos en nuestros laureles. Tengamos siempre como fuente de
entusiasmo y motivación el cambio y no la inmovilidad. Debemos estar siempre abiertos a las innovaciones, a la
adquisición de nuevos conocimientos, capacidades y habilidades personales.
Esta apertura al cambio deberá manifestarse en nuestras creencias actuales, las cuales posiblemente sean limitantes
en lugar de impulsoras, y si ese fuera el caso, hay que polarizarlas o sustituirlas por otras que nos impulsen y
motiven.
Actualmente se sabe que el conocimiento es y seguirá siendo la base de la creación de la riqueza, a diferencia del
paradigma anterior, en donde la tierra, el trabajo y el capital eran las fuentes de la riqueza. Esto nos lo
demuestra el análisis contable de varias empresas. Por ejemplo, al comparar el valor en libros (valor contable)
contra el valor de mercado del precio de las acciones de algunas empresas representativas de su sector observarnos
lo siguiente:
Empresa Valor en libros contra valor de mercado
-
General Electric (fabricante de electrodomésticos) 1:3
-
Banamex (uno de los bancos más rentables de México y latinoamérica y la joya de Citi Group)
1:10
-
Microsoft 1:100
-
Esto sólo demuestra que el poseer, reconocer y desarrollar nuestras capacidades y
habilidades internas nos hará destacar en el medio en el que nos desenvolvamos, sin importar si somos
dueños de una empresa, directivos o colaboradores. En cualquier caso, los nuevos paradigmas
empresariales están cambiando de manera drástica la forma en que se realizan los negocios en todo el
mundo.
En una ocasión escuché a un expositor decir que para que en el futuro una persona pueda tener éxito y
desarrollar al máximo sus capacidades de estudio y aprendizaje continuo -y por tanto tener éxito y
felicidad en su vida-, debería dominar una serie de técnicas que potenciaran el uso de su cerebro.
Desde mi punto de vista, las siguientes técnicas o metodologías de desarrollo del cerebro humano son
algunas de las más indicadas para este fin:
1. Mapas mentales (Mindmapping), para planear y organizar ideas, pensamientos.
2. Programación
Neurolingüística (PNL), para conocer cómo
funciona nuestro cerebro y generar nuevos comportamientos.
3. Gimnasia cerebral, para reactivar
ambos hemisferios cerebrales.
4. Fotolectura (PhotoReading) o Lectura Mental, para asimilar grandes cantidades
de información con un mínimo esfuerzo y en muy poco tiempo.
5. Control del
estrés (distrés) por medio de la
relajación y visualización dirigida, para tener claridad mental y desarrollar la intuición.
6. Idiomas, en particular
el inglés (con aprendizaje acelerado), ya que es el idioma de los
negocios.
7. Inteligencia emocional, para
controlar y canalizar las emociones de una forma positiva.
Por tanto, las personas que adquieran, desarrollen y dominen el conocimiento y la aplicación de las
técnicas mencionadas estarán más de un paso adelante respecto a sus colegas y competidores. Siempre
podrán adelantarse a diversos acontecimientos que de otra forma no sería posible o se darían cuenta de
ello cuando ya fuera demasiado tarde.
Vale destacar que ninguna de estas tecnologías es una mejor que otra, de hecho se complementan entre
sí, permitiendo que las personas que las utilizan sean más productivas, eficaces y también, más felices
en su quehacer diario, ya que entre sus múltiples beneficios, la autoestima se ve fortalecida,
favoreciendo el desarrollo y crecimiento de las personas.
Estas técnicas hacen uso de ese potencial ilimitado que todos poseemos, pero que no todos hemos
aprendido a desarrollar.
Cada uno tiene en sus manos la responsabilidad de su propia vida. Al fin y al cabo, tenemos el mayor de
todos los dones: la capacidad de elegir y decidir nuestros actos, es decir, el libre albedrío. Pensamos que el hombre puede y
debe escoger y no sólo aceptar su destino, y como miembros de una nueva generación empresarial, es
nuestra obligación estar al pendiente de estos nuevos adelantos en el crecimiento del ser humano, ya
que tenemos la gran responsabilidad de ser los líderes del tercer milenio ya sea en nuestra casa, en la
organización en la cual laboramos o en nuestra sociedad, la cual requiere seres humanos con una nueva
mentalidad, comprometidos con el cuidado y desarrollo de nuestro planeta.
¿Y tú que piensas de todo esto? Me gustaría conocer qué piensas al respecto.
por Rafael Bravo Puga -
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